Anatomía de las uñas

 

una

 

 1.-  Borde de la uña

2.- Línea amarilla

3.- Borde lateral

4.- Lámina ungueal

5.- Lúnula

6.- Cutícula

7.- Eponiquio

8.- Repliegue dorso ungueal

Las uñas pueden ser reflejo de numerosas enfermedades que se leen claramente en una modificación del color o de su aspecto general.

Constan de dos partes: una visible, llamada cuerpo o lámina ungueal, y otra oculta, llamada raíz o matriz ungueal. Esta última se encuentra bajo un pliegue o invaginación de la piel del dorso de la falange distal, llamada el repliegue dorsal ungueal. La uña se fabrica en la matriz ungueal, en el interior de este repliegue. Se trata de un epitelio de iguales características que la epidermis de la piel, y a partir de ella, la uña crece hacia el exterior, avanzando sobre la base ungueal. Una lesión en la zona de la matriz puede repercutir en su cicatrización y provocar una alteración definitiva y persistente de la lámina ungueal. Una membrana epitelial, llamada cutícula, cierra este repliegue al adherirse al extremo de éste y a la lámina ungueal. Esta membrana protege la matriz frente a la posible penetración de sustancias u organismos con capacidad agresiva. La parte exterior, es decir la lámina ungueal, es una placa rectangular, lisa, brillante y dura o semidura y está constituida básicamente por queratina. La matriz ungueal puede observarse en algunas uñas (principalmente en los pulgares) bajo la lámina ungueal en la zona cercana al repliegue en forma de una semiluna de aspecto blanquecino; a esta parte se la llama lúnula. La porción de uña sonrosada por delante de la lúnula corresponde al lecho ungueal, en donde el epitelio está profundamente adherido a la lámina ungueal y la dermis está en contacto directo con el hueso, sin existir hipodermis, cosa que no ocurre en otras zonas del cuerpo humano. La vascularización del lecho ungueal es muy abundante.

La uña se compone esencialmente de queratina, que le da rigidez. La lámina ungueal está formada por capas de células aplanadas y sin núcleo, orientadas paralelamente a la superficie de la uña. Esta queratina es una proteína con una alta proporción de azufre y cistina en forma de puentes disulfuro. Además contiene un 5% de lípidos (colesterol y ácidos grasos), para mantener la elasticidad de la uña y la cohesión de las células.

El grosor de la uña varía entre 0,5 y 1 mm, siendo más gruesas las de los pies que las de las manos. También con la edad las uñas se vuelven más gruesas. El crecimiento ungueal es continuo durante toda la vida y no se desarrolla por ciclos (a diferencia del folículo piloso). Las uñas de los dedos de las manos crecen entre 2 y 4 mm al mes; las de los pies tienen un crecimiento mas lento, aproximadamente la mitad. El crecimiento completo de una uña nueva de las manos, desde la matriz al borde libre, viene a durar unos 5 a 6 meses; en los dedos de los pies entre 12 y 18 meses. En la mano se observa que en los dedos más largos (medio, índice y anular) el crecimiento ungueal es algo más rápido. Dicho crecimiento puede ser diferente de una persona a otra, pero acostumbra a ser mas rápido en los jóvenes que en los ancianos, y en las mujeres más que en los hombres. En algunos procesos patológicos, como la psoriasis o cambios inflamatorios perivasculares, se aprecia un crecimiento más rápido de las uñas. Otros factores que aceleran su crecimiento son el embarazo, la mano derecha para diestros o la mano izquierda para zurdos y la época estival. Además las uñas crecen más durante el día que durante la noche.

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